Cecilia, Premio a la Música Presidente de la República 2016

La cantante de la Nueva Ola, Cecilia Pantoja, obtuvo el premio en la categoría música popular, reconocimiento que es otorgado por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes a diversos artistas nacionales por su trayectoria y aporte a la escena artística nacional.

El premio fue creado por el Estado chileno en 1999 como un estímulo a los artistas nacionales que, por su excelencia y creatividad, han realizado un aporte trascendente al repertorio nacional y a la historia cultural del medio.

El Ministro de Cultura, Ernesto Ottone, destacó: “Nos resulta tremendamente relevante anunciar este premio, como una demostración de lo necesario que es reconocer a la música y los músicos chilenos por su indesmentible aporte a la cultura, a la identidad y el patrimonio de este país”.

Respecto al reconocimiento a la cantante nacional, Cecilia, el Secretario de Estado comentó: “es un ícono del movimiento popular de la Nueva Ola, y una voz que la gran mayoría de los chilenos reconoce. Cecilia, tomecina que conquistó los micrófonos de todo Chile, interpretó canciones de Víctor Jara y Violeta Parra, extendiendo aún más el legado de estos cantautores”.

El Premio a la Música Nacional Presidente de la República en la categoría popular se ha otorgado a destacados representantes de la música chilena -en su mayoría hombres- como Jorge González, Patricio Manns, Los Jaivas, Illapu, Luis Advis, Los Tres, Manuel García, Los Huasos Quincheros, Congreso y la Sonora Palacios, entre otros

La ganadora recibirá en una fecha próxima a anunciar un diploma entregado por la Presidenta de la República Michelle Bachelet y un estímulo en dinero consistente en 270 UTM.

Cecilia, la incomparable.

Cecilia representa uno de los fenómenos más atípicos y sorprendentes de la música popular chilena. Aunque irrumpe como solista en pleno fulgor de la Nueva Ola, alzándose hacia mediados de los años 1960 como la mayor estrella juvenil de la época, su estilo y repertorio no responden a cabalidad al molde del movimiento. Mientras los pares de su generación se limitaban a doblar las canciones de éxito en Estados Unidos o, cuanto más, a proponer un pop ligero y elemental, Cecilia adquirió personalidad propia con un catálogo diverso de canciones que en gran parte bebían de la tradición musical latina y europea.

Bolero, tango italiano, mambo, chachachá y rock and roll fueron algunos de los estilos con que fue construyendo una identidad musical que no tuvo parangón ni descendencia. Como lo constató a tiempo su productor musical y por entonces director artístico del sello Odeón, Rubén Nouzeilles, Cecilia fue única entre los músicos de su generación. De ahí el nombre de su segundo long play solista, La incomparable (1965), título que en adelante se metió en el mote artístico con que se haría conocida entre las masas.