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Cuatro mujeres en la escena del jazz nacional

Hasta entonces había estado más que nada estudiando a esa maestra universal que es Ella Fitzgerald. Pero bastó que una noche la persona correcta la viera actuar en el club Thelonious para que Natalia Ramírez (28) hiciera su estreno ante 5 mil espectadores en el Festival de Jazz de Providencia.

“Ahí comenzó una etapa, que estoy finalizando ahora con este disco, donde se resume el estudio de repertorios más en la línea tradicionalista”, dice Natalia acerca de “Blue skies”, álbum editado por el sello Animales en la Vía y que la retrata a todo lo ancho de ese lenguaje.

Fue grabado en un día, dos tomas por canción y a cobrar, a la antigua, con el quinteto que completan los cats Cristian Gallardo (saxo alto), Sebastián Castro (piano), Milton Russell (contrabajo) y Juan Pablo Jaramillo (batería). “Es que veníamos tocando mucho juntos. Para mí tenía que ser un disco tal y como nos escuchamos en un club. Así salió”, dice la cantante, quien además incorporó el slow-fox de Buddy Day “Bailando en el Casanova”, una mirada a lo que ocurría en Santiago durante la época de oro del swing en Estados Unidos.

Es la estética a la que suelen adscribirse las intérpretes de jazz en sus períodos de formación y es habitual que los repertorios se crucen antes de explorar nuevos campos. Y es también lo que ha hecho Andrea D’Arriarán (31) con su disco “Latin Woman”, que estrenará en marzo en el Club de Jazz, su primera casa musical.

“Yo era garzona y anfitriona del club, en la casa de Macul. Pero quería cantar, así que comencé a trabajar con (el pianista) Moncho Romero, con quien nos presentamos mucho en el Hotel Sheraton”. Romero escribió algunos arreglos para el repertorio del disco de D’Arriarán, cuyo grueso es material de Cole Porter, Duke Ellington, Tom Jobim, salvo la propia “Latin woman”, que ella escribió en inglés, en un ejercicio autoral estilístico. También de Animales en la Vía, tocan con ella Jasper Huysentruyt (piano), Roberto Carlos Lecaros (contrabajo) y Félix Lecaros (batería).

Menos es más, y para Lua de Morais (36), conocida mayormente como cantante romántica e incluso con incursiones en el pop y el teatro musical, un dúo es un formato preciso para los escenarios donde ella interpreta standards . Cada jueves, en el Hotel Ritz Carlton, presenta cancioneros de jazz con el guitarrista Alberto Faraggi. “Grabamos 33 canciones en cinco horas y salió un disco triple. Uno de ellos se dedica al jazz clásico. Pero también escribí la canción ‘Tonight'”, dice respecto de “Wonderful World”.

Antes de radicarse en Buenos Aires, Bernardita Fiorentino (23) dejó una grabación que escapa drásticamente a la norma. Grabado con el vibrafonista Diego Urbano en un dúo que se presenta con el nombre de Cómo Suspender su Incredulidad Desapareciendo por Completo, el disco “Season 1” incluye tratamientos electrónicos en sus composiciones propias y en la intensa improvisación libre del final. “Después de trabajar tanto tiempo con el dúo mi forma de cantar cambió mucho. Ambos fuimos encontrando lugares nuevos en la interpretación y la ejecución de nuestros instrumentos. En mi caso hay un juego improvisativo libre que me llevó a hacer un uso mucho más extensivo de mi voz”, afirma Fiorentino.

Fuente: Iñigo Díaz, El Mercurio