Drina Rendic en Embajada de Estados Unidos en Santiago

Entrevista a Drina Rendic en Revista Caras

Entrevista del periodista Vicente Iturriaga para Revista Caras, en su edición de diciembre 2023.

 

Drina Rendic: “Busquemos donde podemos actuar”

Socialité icónica. Ingeniera comercial con honores. Gestora cultural multidisciplinaria. Activista gerofeminista en acción. Todas estas diversas cualidades han sido mérito de Drina Rendic, quien a sus 80 años sigue marchando al ritmo de su propio tambor, apuntando constantemente a nuevas experiencias y a un mayor alcance de las gestiones culturales y sociopolíticas que ha dirigido desde hace más de 40 años en el país.

Mientras nos preparamos para comenzar la entrevista, me explica de antemano que su disponibilidad es acotada; su agenda está llena, Tanto así, que me contenta su decepción ante el hecho de que no pueda asistir a la Primera Cumbre Plateada de Chile, evento enfocado en todas aquellas actividades económicas, productos y servicios destinados a satisfacer las necesidades de las personas mayores de 50 años.

“Me hubiera encantado ir, en realidad, porque hoy, obviamente, el tema que más me cruza en este momento son los adultos mayores, especialmente las mujeres, y esto hubiese sido un aprendizaje adicional, pero no tengo el tiempo para ir. Espero que después salgan publicadas algunas conclusiones o que lo graben, porque si lo graban, yo podría escuchar algunas de las ponencias”, señala Drina con una inconfundible convicción en su tono.

Llego el momento y el tiempo empieza a correr…

Mirando hacia atrás, a su carrera, sus decisiones parecen interesantes. Se recibió como ingeniera comercial en Estados Unidos, ejerció exitosamente su carrera unos años y a comienzos de los años 80 vuelve a Chile, donde se dedica a usar sus conocimientos para potenciar una mayor gestión cultural en el país. ¿De dónde salió el interés por la gestión y mediación cultural? ¿Cuál fue su motivación?

Quería hacer otras cosas. Sentí que ya había trabajado suficiente ejerciendo mi profesión y me llamo la atención el poder aplicar mis conocimientos para promover la cultura en Chile. Promover la gestión cultural, más bien dicho.

¿Por qué la cultura particularmente?

Cuando habló de “promover la cultura” no me refería a que fuesen incultos en Chile, sino a que no había una gestión cultural pronunciada. La Gestión tiene mucho que ver con mi carrera como ingeniera comercial, porque se relaciona con las planificaciones, evaluaciones, el marketing, recaudaciones de fondos, financiamiento, etc…y encontré que en realidad esto era algo que hacía mucha falta en el país en esos años.

No había una gestión cultural realmente, sino algo muy poco profesional, digamos. Algo más artesanal y poco multidisciplinario. Tampoco era algo muy artístico, considerando que la música no estaba tan profesionalizada en ese entonces, ni la literatura. La gente terminaba haciendo una especie de gestión personal, mientras que los artistas se dedicaban a promocionarse así mismos en vez de estar dedicados a su arte; tenían que estar contactando a su público, a expensas del detrimento de su profesión.

Esa es la razón por la que yo me dediqué a lo que hago ahora y me fascinó en realidad, porque yo aplicaba, como te digo, los conocimientos de ingeniería comercial a un fin que tenía que ver con la sociedad, que tenía que ver con promover una actividad sin fines de lucro que se traducía en una ayuda a los artistas chilenos.

Antes mencionó el interés activo que mantiene actualmente por los adultos mayores, razón por la que hoy en día se hace referencia a usted como un rostro presente por el gerofeminismo. ¿Cuál es el motivo por el cual aboga por esta acusa?

Bueno, hay que considerar que la longevidad hoy en día está siendo cada vez más y más latente, mientras que la tasa de natalidad va disminuyendo. Si las personas están viviendo más, la economía se verá cada vez más afectada ante la interrogante de quién va a mantener a aquellos que están viviendo más años de los esperados, y la noción de que no habrá quien se encargue de esto se empezará a volver una noción colectiva.

Habiendo dicho eso, quiero hacer la observación de que hay que dividir a las personas mayores entre las que están sanas, de buena salud, y las que están impedidas, de alguna manera, sea mentalmente o físicamente.

Según lo que he leído, solo un 14% de los adultos mayores de 65 años están enfermos o impedidos, mientras que el otro 86% de nosotros estamos sanos. No tenemos en realidad ningún impedimento, ni siquiera nos falla tanto la memoria. Un poco, pero eso se puede suplir tomando apuntes, o en fin, qué sé yo, con ciertas técnicas.

El problema está en que la noción colectiva de que a los adultos mayores nos tienen que mantener por tan solo nuestra edad conlleva a que tantas de estas personas, con tanto que contribuir, tanta experiencia, tanta sabiduría para compartir y contribuir a la sociedad, se terminen marginando a sí mismos socialmente.

“Deberías jubilarte”, “tienes que darle paso a la juventud”, son tipos de presiones sociales que tenemos que combatir para hacer sentir a esas personas como poco útiles y limitadas en sus opciones. Creo que esa sensación de que eres desechable es algo terrible, y no contribuye nada positivo a la salud mental de los adultos mayores.

¿Y cómo piensa mitigar esto?

Mi cruzada es tratar de convencer con un granito de arena -sea publicando en redes sociales o hablando en entrevistas- de que los adultos mayores aún tienen mucho que contribuir. Que la persona que se siente desechable se sentiría mucho mejor si acaso se diera cuenta de que tiene mucho que aportar.

Es responsabilidad mía el ir a buscar dónde puedo ayudar, a eso me refiero. Esa es mi meta, mi cruzada. Hagámonos útiles, colaboremos, busquemos dónde podemos actuar. Y así uno se siente, bueno, al hacer esto obviamente te sientes que puedes contribuir, te sientes bien mentalmente, te sientes bien físicamente. Te levantas con ánimo en la mañana Y sientes que tu vida tiene sentido y que no estás ahí esperando a morirte.

¿Hay algún otro proyecto al que esté apuntando en el futuro aparte de su actual gestión cultural y activismo por los adultos mayores?

La verdad es que estoy disponible para seguir en esta cruzada sobre los adultos mayores hasta el final de mi vida. Y espero ser útil en todo lo que se me pida, según mis capacidades, ¿no? Pero aquí estoy disponible. 

La vida te va llevando de un lado a otro, de la mano, ¿te fijas? O sea.. fui parte de Chile Transparente por 11 años, lo cual no tuvo nada que ver con el arte ni la cultura precisamente, aunque la cultura es todo en realidad.

Siempre me fascinó la idea detrás de Chile Transparente, dada la formación que tuve en mi casa, donde se instaba siempre a ser transparente y decir la verdad.

Entonces, cuando me invitaron a ser parte de ellos como organización, me motivé en base a como me criaron y a mi carácter absolutamente directo. Tal vez mi formación en Estados Unidos influyó en eso.

Me incliné por hacerme socia y después fui miembro del directorio de la institución durante seis años, para luego transformarme en la presidenta del comité asesor de Chile Transparente, por lo que conozco mucho el tema. 

La vida te lleva y te presenta oportunidades, y yo, en este momento, no sé qué oportunidad me vaya a surgir. Sin embargo, yo quiero estar abierta a cualquier oportunidad que me surja, de cualquier causa, que espero sea siempre sin fines de lucro, porque esa es la dirección que he tomado. Pero no sé…, en este momento estoy con la causa del adulto mayor, pero anda a saber tú lo que puede pasar en el futuro.