Museo Ralli Santiago - 30 años

Museo Ralli de Santiago celebra sus 30 años con exhibición de mujeres

Varias de sus características lo posicionan como un museo inusual en el circuito local. Lo primero, el Ralli existe en Santiago solo porque el banquero y coleccionista de origen judío Harry Recanati (Grecia, 1919-Israel, 2011) hizo aquí, además de negocios, buenas amistades. Le fascinó el país, así como América Latina y su arte. Por eso, al retirarse del rubro y vender, eligió Chile para levantar —después de Uruguay— la segunda sede latinoamericana de su acervo. A tres décadas de ese hito el edificio, emplazado en Alonso de Sotomayor 4110, sigue operando en línea con el espíritu fundacional: exponer obras de artistas icónicos como Francis Bacon, Alexander Calder, Salvador Dalí y Henry Moore, junto con trabajos de autores de este continente, sin cobrar entrada. Tampoco, aunque a veces las ofrecen, tienen un programa de visitas guiadas ni un área de mediación. “Para entrar al museo no se necesita tener conocimientos sobre arte. Solo hay que venir dispuesto a disfrutar de obras lindas. Ese era el concepto de Recanati. No le importaba si venían cien, diez o mil personas. Él quería que sus museos existieran como un oasis para la vida diaria, que aquí se sintiera paz para contemplar un cuadro todo el tiempo que fuese necesario”, afirma Haydée Milos, quien dirige hace 20 años el Ralli. Y Cristián Martínez, encargado de conservación del museo, agrega: “El señor Recanati consideraba que los recorridos mediados condicionaban la interpretación del visitante. Y él quería dejarlo libre. Por ejemplo, cuando alguien entra y pregunta sobre la obra más importante, uno le dice que todas lo son, porque depende de la apreciación individual”. El museo escapa también a las convenciones al estar situado en un barrio completamente residencial, fuera de los polos culturales. A pesar de eso, cada año reciben en promedio a más de 75 colegios de diversas comunas. No tienen departamento de mediación, pero sí un trabajo de relaciones públicas que contempla conectarse constantemente con establecimientos educacionales. Frente al público general, si en 2009 tuvieron 3.000 visitas en 10 meses (cierran en febrero y abren parcialmente en enero), en 2022 recibieron a 10.392 espectadores. Justo antes de cerrar por la pandemia, eso sí, llegaron a su punto más alto con 12.000 ingresos. Buscan conquistar a más visitantes a través de redes sociales o sumándose a instancias como “Museos de medianoche”, pero también inaugurando nuevas salas en el marco de una exposición que es, en su mayoría, permanente. Eso ocurre ahora. Debido a la conmemoración de los 30 años, acaban de abrir “¡Más vivas que nunca!”. Reúne obras de 10 artistas chilenas, entre las que están Carmen Aldunate, Andrea Carreño, Valentina Cruz y Josefina Guilisasti. “Hoy era importante enfocarnos en la mujer como creadora, no como musa”, remarca Milos. La sede de Santiago del Museo Ralli atesora unas 1.200 obras y 300 de ellas están en exposición. La mayoría fue confeccionada entre mediados del siglo XX y la década de 1990. Pero tienen trabajos más recientes, incluso de 2022. ¿Existe presupuesto para que el acervo siga creciendo? “Sí, pero no adquirimos obras todos los años”, dice Haydée Milos, sin querer detallar los montos con que operan. Y explica: “Las adquisiciones las defino yo, de acuerdo a si encuentro algo interesante. Compro solo cuando existe algo que es aporte para el museo y que dialoga con la colección”. El presupuesto del museo proviene exclusivamente de la Harry Recanati Foundation, entidad a la que el banquero le traspasó su patrimonio para administrar los cinco museos Ralli que construyó antes de morir, a los 92 años. En diálogo Los museos de Recanati se ubican, además de en Santiago y Punta del Este, en Marbella (España) y Cesarea (Israel). Las obras de la colección pueden rotar entre las sedes, a través de préstamos para muestras específicas, y cada museo debe presentar anualmente su presupuesto a la fundación. La nueva sala del Museo Ralli, “¡Más vivas que nunca!”, se puede visitar desde marzo.    Fuente: Daniela Astorga para Diario El Mercurio (23 de marzo de 2023)