Ventura Charlin, co-autora del libro "The Worth of Art"

Ventura Charlin: “aún queda mucho trabajo por hacer para lograr la equidad en el mercado del arte”

La analista de negocios y experta en finanzas, Ventura Charlin, es coautora de The Worth of Art: Financial Tools for the Art Markets, libro que nace de una serie de investigaciones llevadas a cabo junto al investigador Arturo Cifuentes, ambos socios del NMWA-Chile.  Este libro fue publicado recientemente en Nueva York por Columbia University Press.

Ventura Charlin, propietaria y directora de VC Consultants e investigadora asociada senior de Clapes-UC, es una experimentada estadística aplicada, con experiencia en investigaciones de marketing cuantitativo y financiero.  Tiene más de veinticinco años de experiencia práctica en el uso de técnicas analíticas en una variedad de áreas, y ha publicado extensamente en revistas académicas especializadas. 

Tiene un Ph.D. en Métodos Cuantitativos en Psicología de la University of Southern California (USC), y un Master of Science en Finanzas de la Zicklin School of Business de Baruch College, Nueva York.

Quisimos saber más sobre el trabajo de Ventura y sus motivaciones para analizar el mercado del arte desde el punto de vista financiero.

 

    ¿Qué te llevó a investigar el mercado del arte?, ¿Esa motivación nace de algo específico?

Desde que me mudé a Nueva York, hace ya más de 30 años,  me empecé a fascinar progresivamente por el arte, especialmente las pinturas, en parte por todas las cosas que Nueva York ofrece en el ámbito del arte, grandes muesos, exhibiciones interesantes, importantes subastas de arte, etc.  Por otro lado, Nueva York es la capital financiera del mundo…  Y hace algunos años, con Arturo Cifuentes, se nos ocurrió que tal vez mirando las pinturas en términos de precios por unidad de superficie (US$/cm2), —como ocurre en el mercado inmobiliario, por ejemplo— uno podría descubrir algunas tendencias o relaciones innovadoras, o al menos, desconocidas.  Eso nos llevó a iniciar una serie de investigaciones sobre la relación entre las características de las pinturas y sus precios, y en términos más generales, cómo aplicar algunas herramientas del mundo de las finanzas al mercado del arte.

 

    ¿Qué fue lo que más te sorprendió de los resultados que obtuviste tras esta investigación?

Creo que lo más interesante fue poder explorar empíricamente la validez de algunas opiniones expresadas por los críticos de arte, e incluso algunos artistas, que hasta ahora se habían formulado basadas solamente en intuición.  Por ejemplo, muchos críticos de arte habían descrito a Picasso como un artista revolucionario (o conceptual) en el sentido que de joven hizo sus más grandes innovaciones y sus obras más valiosas fueron las que realizó antes de los 30 años.  Los precios obtenidos por las pinturas de Picasso avalan esta opinión.  El mercado les asigna un valor muy superior a las obras de Picasso-joven, en tanto que sus precios, en promedio, muestran una clara tendencia decreciente a medida que el artista va envejeciendo.  El gráfico precio versus edad tiene una muy marcada pendiente negativa.

Algo completamente opuesto ocurre con la importancia que Josef Albers le daba a lo que él llamaba “la interacción del color”. En síntesis, según Albers, más importante que los colores mismos en una pintura era la forma en que estos interactuaban.  El mercado, sin embargo, no está de acuerdo con la visión de Albers.  Examinando más de 350 pinturas de su serie Homage to the Square, llegamos a la conclusión que los precios más altos eran aquellos que correspondían a pinturas dominadas por rojo y/o azul, en tanto que todas las métricas relacionadas con la interacción entre los colores tenían un poder explicativo insignificante. 

 

    ¿Dentro del mercado del arte, cuáles son los factores, que a tu juicio escapan a toda prospección?

En mi opinión, y esto es solo una conjetura muy tentativa, lo más difícil es anticipar cómo los cambios generacionales alteran los gustos y los efectos de la tecnología.  Dos ejemplos de esto: (1) los pintores impresionistas hoy no despiertan ningún entusiasmo entre los menores de 40 años, y mucho menos los Old Masters; algo que a la generación de nuestros abuelos le parecería un crimen.  Es difícil haber anticipado este cambio tan violento y, de hecho, nadie lo previó, hace 30 años.  (2) La tecnología, por otro lado, ha creado nuevos productos, como los NFT, que van asociados a obras de artes con fuertes componentes informáticos (obras desarrolladas por software).  Nadie anticipó esta fascinación por este tipo de arte hasta hace poco.  De hecho, muchos disputan que sea arte, en el sentido convencional del término (es decir, hecho por humanos).

En resumen, el mercado del arte es complejo y está sujeto a una serie de factores impredecibles que pueden influir en los precios y la demanda de obras de arte.  A pesar de las estrategias de prospección y análisis de mercado, siempre existirá un grado de incertidumbre en este ámbito.

 

    ¿Por qué el arte de mujeres se tranza a un menor precio en los mercados?

La industria del arte ha estado históricamente dominada por hombres tanto en el papel de artistas como en roles de poder como curadores, marchantes de arte y coleccionistas influyentes. 

Las mujeres, por limitaciones culturales (menor acceso a educación, a posiciones de poder, etc.) han tenido una participación menor que los hombres en el mercado del arte.  Algo que evidentemente ha sucedido en otros ámbitos, tales como la ciencia, la política, la gestión empresarial, etc. 

Las brechas, sin embargo, han ido disminuyendo.  De hecho, en muchas áreas, por ejemplo, la música popular y la música clásica, la literatura contemporánea y las artes escénicas, las mujeres han alcanzado un nivel de éxito financiero comparable al de los hombres.  Sería un error creer que el arte producido por mujeres es intrínsecamente inferior al producido por hombres. 

Las diferencias de precios son solo un reflejo de la falta de oportunidades que hasta ahora las mujeres han tenido para exponer su trabajo en galerías de arte importantes y museos de renombre.  Esto ha limitado su visibilidad y, en última instancia, su capacidad para establecer precios más altos en el mercado.

A menudo, el éxito en el mercado del arte depende de las redes y conexiones de un artista. Las mujeres enfrentan desafíos importantes para acceder a las mismas redes y oportunidades de promoción que los hombres.

 

    ¿Cuál es tu opinión que, en el caso de Latinoamérica, Frida Kahlo sea la artista más cara?

Frida Kahlo es una de las figuras más influyentes y reconocidas en la historia del arte latinoamericano.  Su popularidad es a nivel mundial, lo que aumenta la demanda de su obra en el mercado internacional y es posiblemente el resultado de dos cosas, primero, Kahlo no produjo una gran cantidad de obras a lo largo de su vida, lo que ha llevado a una escasez relativa de sus pinturas en el mercado, (solo 8 obras de ella se han vendido estos últimos 10 años).  Y lo segundo, su vida y sus luchas personales, incluyendo su relación con Diego Rivera y su salud, han generado un interés adicional en su obra.

Si bien Frida Kahlo es una de las artistas latinoamericanas más caras en el mercado del arte, es importante recordar que el valor del arte es subjetivo y puede variar dependiendo de la demanda, las tendencias del mercado y otros factores; por lo tanto, es difícil saber si su popularidad resistirá el test del tiempo.  Hay artistas latinoamericanas que en mi opinión son mejores que Kahlo (como Remedios Varo, María Izquierdo, Tarsila do Amaral, Beatriz Milhazes, o Carmen Herrera) pero no “están de moda.”

 

    ¿Qué crees que tiene que pasar para que haya más igualdad de género en los mercados de arte?

Es importante destacar que hay un creciente reconocimiento de las desigualdades y un esfuerzo por parte de instituciones, coleccionistas y la sociedad en general para abordar esta disparidad.  Las iniciativas que promueven la igualdad de género en el arte, la promoción de artistas mujeres y la reevaluación de su trabajo están ayudando a cambiar esta situación, aunque aún queda mucho trabajo por hacer para lograr la equidad en el mercado del arte.

Personalmente, pienso que la brecha entre artistas hombres y artistas mujeres ha ido disminuyendo, actualmente hay una gran variedad de exposiciones de mujeres artistas contemporáneas, así como retrospectivas de mujeres artistas del siglo XX.